En el colegio hemos celebrado el Día Mundial del Abrazo, una ocasión especial que nos ha permitido recordar lo importante que es sentirnos acompañados, queridos y parte de un grupo. Desde primera hora de la mañana, los pasillos se llenaron de sonrisas, y pequeños gestos que hablaban por sí solos. Los niños y niñas llegaron con mucha ilusión y enseguida comenzaron a compartir lo que para ellos significa un abrazo: calma, alegría, cariño, amistad… palabras sencillas pero llenas de verdad.
Durante la jornada realizamos diferentes actividades centradas en la importancia de expresar afecto de una manera respetuosa y consciente.
Lo mejor del día fue ver cómo los niños y niñas entendían que un abrazo es mucho más que rodear a alguien con los brazos: es una forma de decir “estoy contigo”, “te aprecio” o “me alegra verte”. En nuestra comunidad educativa, donde cada día hablamos de emociones, convivencia y empatía, este tipo de momentos refuerza los lazos que nos unen y nos recuerda que los pequeños gestos tienen un gran impacto.
Cerramos la jornada con el corazón un poco más lleno y la sensación de que celebrar el Día Mundial del Abrazo no es solo una actividad puntual, sino una invitación a seguir creando un entorno cálido y respetuoso, donde cada persona se sienta vista, escuchada y valorada. Porque, al final, siempre hay formas de abrazar… incluso sin usar los brazos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario